Las emigraciones de puertorriqueños a la República Dominicana cuando la invasión Norteamericana 1916 – 1920

Por: Elliud Peña Rivera*

La Guerra Hispano-cubano-estadounidense de 1898 permitió a Estados Unidos imponer un nuevo régimen colonial en Puerto Rico. Este evento alteró el orden político, económico y social de Puerto Rico.

En esa época, las condiciones de vida en general eran deplorables para los puertorriqueños. Estos, en su mayoría, se dedicaban a la agricultura. La economía generada por el trabajo no necesariamente retornaba a ellos en servicios básicos para vivir. El Huracán San Ciriaco en el 1899 afectó severamente la agricultura, empeorando aún más las condiciones de vida en Puerto Rico.

Con una isla con exceso de población, afectada por escasez de alimentos y de trabajo, el puertorriqueño encontró en la emigración una alternativa para mejorar su condición de vida. Motivados por la promesa de un mejor porvenir, los puertorriqueños emigraron a Hawaii, Cuba y República Dominicana, entre otros lugares.

En el caso de República Dominicana, la emigración puertorriqueña conjuga los problemas internos de Puerto Rico y las necesidades que surgen como consecuencia de las actuaciones de Estados Unidos en el territorio dominicano. (Antes de 1898 se habían registrado procesos migratorios a República Dominicana).

En República Dominicana se estimuló ese flujo migratorio por medio de leyes orientadas a resolver el problema del déficit poblacional. Diferenciándose de los otros grupos migratorios, el puertorriqueño era idóneo por la similitud del idioma y sus costumbres, lo que apuntaba a la permanencia prolongada en el territorio dominicano.

Aunque se registró un número considerable de puertorriqueños trabajando en la agricultura, debido al repunte azucarero entre 1910 y 1930, la mano de obra puertorriqueña no solo se limitó a las labores agrícolas. Los puertorriqueños impactaron con su trabajo en diversos sectores económicos, empresas de capital estadounidense y posteriormente durante el periodo de ocupación militar estadounidense de 1916 a 1924.

El gobierno militar reclutó puertorriqueños para ocupar posiciones de rango medio por la capacidad de estos de hablar ambos idiomas. Además de fungir como intérpretes, laboraron en el cobro de impuestos y funciones de espionaje. El dominio de inglés y español permitió a esos puertorriqueños lograr mejores posiciones laborales y mejores salarios dentro del gobierno de ocupación.

La documentación encontrada en los archivos de Puerto Rico y República Dominicana da cuenta de esa presencia. Prestigiosos historiadores han trabajado este tema. Sin embargo, poco se conoce sobre el destino final de esos puertorriqueños. Nos hemos cuestionado: ¿Qué sucedió con ellos?, ¿Permanecieron en República Dominicana o regresaron a Puerto Rico?, ¿Conocemos como vivieron?, ¿Familiares directos?, ¿Condición económica? y ¿Cómo fueron sus vidas?

A través de este medio, la Asociación de Boricuas en Quisqueya ha publicado historias de esos puertorriqueños. Este esfuerzo va dirigido a rescatar la memoria de esos boricuas y encontrar contestaciones de muchas de las interrogantes que tenemos.

¿Eres descendiente de un emigrante puertorriqueño?, ¿Conoces de algún caso?

Queremos conocer esas historias.

Invitamos a que compartan este artículo. Contamos con la colaboración de todos que tengan conocimientos y vivencias de estos olvidados puertorriqueños.

*Tesis doctoral. Instrumento de poder: Migración Puertorriqueña República Dominicana, 1917-1940. Centro de estudios avanzados de Puerto Rico y el Caribe.

 

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