Descendiente de cuarta generación. Don Juan Antonio Meléndez

generacion
Enmanuel Meléndez Méndez, descendiente de cuarta generación . Testimonio del bisnieto de Don Juan Antonio Meléndez, emigrante boricua de finales del siglo diecinueve y a base de lo que le contó su abuelo, Antonio Meléndez Concepción, hijo de Don Juan. 
 
Por el Editor: 

De este emigrante boricua de finales del siglo diecinueve no poseemos fecha exacta de su arribó a la República Dominicana. Solo disponemos de la fecha de nacimiento de su único hijo nacido en quisqueya, Antonio Meléndez Concepción, cuya llegada al mundo aconteció en el año 1889, en la ciudad de La Vega. En este momento, cuando escribimos esta historia, no tenemos documento alguno que vincule al emigrante de marras, don Juan Antonio Meléndez, con su hijo Antonio nacido en La Vega, República Dominicana. El vínculo se establece a través del testimonio de su bisnieto, Enmanuel Meléndez, quien lo recoge a su vez de su abuelo Antonio, hijo del emigrante boricua.

Cuenta don Enmanuel Meléndez, que su abuelo nació en la ciudad de La Vega, localizada al norte central de la República Dominicana. Como nos indicó nuestro entrevistado, este puertorriqueño emigrante procreó un solo hijo en República Dominicana, don Antonio Meléndez Concepción, su abuelo. Se crió con éste y nos narra su vida tal como se la contara a él personalmente, de su trayectoria como dominicano-boricua, desde su nacimiento en 1889 hasta su muerte en 1968. Procedemos, entonces, a contar la vida de este singular personaje, cuyo padre fue un emigrante boricua y su madre una dominicana, nacido a finales del siglo diecinueve. 

El emigrante boricua presumiblemente llegó a tierras dominicanas en la década del 80 del siglo diecinueve, junto a cuatro hermanos más, incluyendo una hembra. Es decir, cinco hermanos boricuas deciden buscar una mejor vida fuera de su tierra de nacimiento. Según nos relata nuestro entrevistado, Enmanuel Meléndez, su bisabuelo y los demás hermanos emigrantes, provienen del municipio de Bayamón, localizado muy cerca de San Juan, la ciudad capital de la isla de Puerto Rico. Su bisabuelo se establece en la ciudad de La Vega y se dedica a la ganadería y a la agricultura. En particular se dedica a la siembra del cacao. Pero esta historia, como hemos ya señalado, se centra en el hijo del emigrante boricua, don Antonio Meléndez Concepción, abuelo de nuestro entrevistado. 
 
Como hijo único heredó todos los haberes y bienes como varias extensiones de terrenos de su padre boricua. Pero al parecer no siguió los pasos como agricultor o ganadero. Estamos hablando para la  década del treinta del siglo veinte, cuando este boricua de segunda generación y residente en quisqueya, se desenvolvía solo sin su padre cuando ya éste estaba fuera de este mundo, de cuya época cuenta ahora su historia su nieto. Nos contó que su abuelo fue chofer de un carro antiguo perteneciente a un sacerdote en La Vega. Era un carro negro antiguo que prendía con una manigueta. A pesar que el vehículo era del sacerdote lo usaba en sus parrandas con mujeres y su vida alegre. Aparentemente vilipendió su herencia dejada por su padre. Cuenta que le decía en vida a su padre boricua que si no le deba cuartos se mataba. Esta es la historia de un hijo único, que tal vez era un poco caprichoso. Por ejemplo, tenía cinco caballos solamente para pasear y una bicicleta modelo Hércules, denotando claramente su estilo de vida. Según el relato de su abuelo, su bisabuelo el boricua, se enfrentó a un grupo de Gavilleros, de los cuales, según su testimonio, cuatro resultaron muertos. Los Gavilleros fueron en la historia dominicana grupos de campesinos radicalizados que se enfrentaron a la fuerza invasoras americanas, que ocuparon a la República Dominicana desde 1916 hasta el 1924. Según se dice en el pueblo robaban para poder sobrevivir. 
 
Pero lo que más nos sorprendió en estos relatos fue lo siguiente. Dice nuestro entrevistado que su abuelo también fue peluquero en un colegio de estudiantes varones dirigida y fundado por otro boricua en quisqueya. Estamos hablando del puertorriqueño llamado Ramón Serrano y su esposa, también puertorriqueña, que no dio su nombre, los cuales fundaron este colegio de varones en La Vega. Esto será objeto de otra pesquisa sobre otros boricuas en quisqueya. El entrevistado, descendiente de boricua de cuarta generación, tenía unos quince años para esta época de la fundación de este colegio de varones, en la década del cincuenta del siglo pasado. Estos son algunos recuerdos cuando vivía con su abuelo. En otro momento cuando continuemos con la investigación ofreceremos más información de este singular personaje.
 
¿Qué acontecía en Puerto Rico cuando estos hermanos boricuas emigraron en la década del 80 del siglo diecinueve? Según el historiador Fernando Picó, en su Historia General de Puerto Rico, en la década del 80 del siglo diecinueve el avance de la miseria en la isla hizo que muchos puertorriqueños emigraran. Desde los años 70, los destinos principales de estos emigrantes eran Cuba y República Dominicana, ambos con necesidad de mano de obra barata, muy dispuestos a reclutar los trabajadores boricuas. Desde el Grito de Lares, la proclamación fallida de la independencia de Puerto Rico en 1868, había transcurrido menos de veinte años. La insurrección fue sofocada y la mayoría de los insurrectos fueron expulsados de la isla y muchos de éstos también buscaron refugio en República Dominicana. Estos son otros Boricuas en Quisqueya, que será objeto también de otras investigaciones. La mayoría de los emigrantes boricuas no retornaron. Veremos cómo se expresan los protagonistas descendientes de Boricuas en Quisqueya en las próximas historias.

Compruebe también

Emigran con carros y muebles a Florida

Las compañías de mudanza coinciden en que ha habido un incremento de familias que optan …